Juan Soto comienza a despertar con fuerza en Nueva York
En una tarde soleada del domingo 1 de junio de 2025, los New York Mets cerraron con broche de oro su serie ante los Colorado Rockies en el imponente Citi Field.
Ya con la barrida asegurada tras ganar los dos primeros encuentros, el conjunto metropolitano buscaba consolidar su dominio, y fue justamente Juan Soto quien se encargó de darle el toque final a la fiesta.
El mánager venezolano Carlos Mendoza volvió a confiar en su fórmula reciente, ubicando al dominicano como tercero en el orden ofensivo y patrullando el jardín derecho.

Soto, que ha enfrentado altibajos esta temporada, parece estar recuperando la calma mental que tanto necesita para rendir al nivel que se espera de él. Y este juego fue una muestra clara de que ese regreso está en marcha.
Con los Mets ganando 5-3 en la parte baja del octavo inning, el relevista Zach Agnos subió al montículo por los Rockies. Frente a él, con las bases limpias y un out en la pizarra, apareció un sereno Juan Soto.
Tras trabajar el conteo al límite (3-2) y ver cinco pitcheos entre splitters y cutters, Soto no dejó pasar el sexto: un splitter a 87.5 millas por hora que cazó con su característico swing zurdo, enviando la pelota a 110.1 MPH hasta perderse entre los jardines derecho y central.
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El batazo recorrió 388 pies y fue recibido con una ovación estruendosa por los fanáticos en Queens. No solo representó el décimo cuadrangular del año para Soto, sino que amplió la ventaja de los Mets a 6-3 y le permitió sumar su carrera impulsada número 28 de la temporada, alcanzando las 620 en su carrera de Grandes Ligas.
Esa cifra lo acerca poco a poco al también dominicano Starling Marte, quien con 647 remolques ocupa el puesto 39 entre los de su país.
Aunque aún le falta mucho para cumplir las expectativas de la exigente afición neoyorquina, Juan Soto ha empezado a mostrar señales claras de recuperación. Su poder ofensivo sigue ahí, su disciplina en el plato permanece intacta, y sobre todo, parece estar reencontrándose con la confianza que lo llevó a ser una de las estrellas más prometedoras del béisbol.
Si este es el inicio de su despegue, los Mets podrían estar por recibir exactamente lo que esperaban cuando lo trajeron a la Gran Manzana.
