En San Francisco no perdieron tiempo para darle la bienvenida como se merece a Rafael Devers. Recién pisó tierra californiana tras su mediático traspaso desde Boston, y ya fue recibido por uno de los nombres más imponentes en la historia de la franquicia:
Barry Bonds. La escena captada por varios medios deportivos no pasó desapercibida. Bonds, leyenda de los Gigantes y uno de los bateadores más temidos en la historia del béisbol, fue visto conversando y compartiendo con Devers en el terreno, antes del debut del dominicano con su nuevo equipo.
No fue una simple charla de cortesía ni una foto simbólica para la prensa. Fuentes internas del club revelaron que Barry Bonds tiene planes serios con Devers: lo tomará bajo su ala como mentor.

Se enfocará no solo en afinar su técnica ofensiva, sino también en trabajar los aspectos mentales que requiere un jugador para brillar bajo los reflectores. Porque si hay alguien que entiende lo que es vivir con presión, expectativas y atención mediática, ese es Barry.
Desde su retiro, Bonds ha permanecido ligado a los Gigantes, ya sea como asesor, instructor o voz autorizada dentro del clubhouse. Pero su decisión de involucrarse directamente con Devers envía un mensaje poderoso: en San Francisco creen firmemente en el potencial del dominicano y están dispuestos a respaldarlo con todo.
El contexto no es menor. Devers llega a la Liga Nacional arrastrando no solo un traspaso polémico, sino también la carga emocional de haber sido el rostro de los Red Sox durante años.
Su salida fue interpretada por muchos en Boston como una traición por parte de la organización, lo que aumentó la presión sobre su desempeño en su nuevo destino. Sin embargo, lejos de dejarlo solo en este proceso de adaptación, los Gigantes han decidido rodearlo con figuras de peso.
Barry Bonds representa más que un referente ofensivo; es la encarnación del poder y la resiliencia en la MLB. Que él se siente al lado de Devers, lo escuche, lo aconseje y le dedique tiempo en el terreno, dice mucho de la apuesta que está haciendo San Francisco.
Mientras en Boston aún se debate la salida de su exestrella, en la Bahía ya están escribiendo el primer capítulo de una nueva era. Y con Barry Bonds como guía, Rafael Devers no solo tiene las herramientas para triunfar… también tiene el respaldo de una leyenda que sabe lo que significa cargar con una franquicia.