Michelle Reynoso rompe el silencio: “Dios me dio el valor”
En una emotiva entrevista para el programa Noche de Luz, la reconocida diseñadora dominicana Michelle Reynoso, madre de Ana Beatriz —la hija menor del fallecido merenguero Rubby Pérez—, compartió por primera vez su versión sobre la tragedia que conmovió a todo un país.
Hablando con franqueza con la conductora Luz García, Michelle abrió su corazón sobre el duelo personal que ha enfrentado, las heridas familiares y la fortaleza que ha debido reunir por su hija.
Michelle recuerda con tristeza el momento en que recibió la devastadora noticia del fallecimiento del artista en la discoteca Jet Set. “Tenía toda la esperanza de que él estuviera vivo”, confesó, aferrada a una fe que pronto se rompería.
Aunque ya no compartían una relación amorosa, Michelle afirmó que Rubby fue siempre un padre presente y amoroso. La noticia de su muerte fue un golpe devastador, no solo para ella, sino sobre todo para su hija de 15 años. En un intento por protegerla, inicialmente le dijo que su padre estaba hospitalizado.
Pero cuando llegó el momento del funeral, no tuvo más opción que decirle la verdad. “Fue el momento más difícil de mi vida entera. Dios me dio el valor”, rememoró con lágrimas contenidas.
Actualmente, Ana Beatriz está recibiendo apoyo psicológico para atravesar el duelo. Michelle admite que el peso de las redes sociales ha complicado aún más el proceso. “Las redes sociales a cualquiera le afectan”, afirmó, haciendo referencia al aluvión de comentarios, críticas y especulaciones que surgieron tras la muerte del artista.

Uno de los momentos más tensos en la conversación fue cuando abordó las controversiales declaraciones públicas hechas por Zulinka Pérez, hija mayor de Rubby. Según Michelle, esos comentarios no solo fueron dolorosos, sino innecesarios.
“Él si hubiera estado vivo, volvía a morir, porque eso no tenía sentido, no tenía necesidad”, dijo, visiblemente afectada. A su juicio, ese episodio manchó la imagen pública y el legado musical de Rubby Pérez, un ícono del merengue querido por generaciones.
Con voz serena pero firme, Michelle Reynoso dejó claro que su prioridad es el bienestar de su hija y preservar la memoria de un hombre que, aunque imperfecto, fue un padre dedicado. En medio del dolor, su testimonio resalta la fuerza silenciosa de una madre que sigue de pie.
