Joven Samil humillado en la plaza Sambil de Santo Domingo distrito nacional

 

El creador de contenido Samil, conocido en redes sociales como “El Elegido”, vivió un momento incómodo y triste en la Plaza Sambil, ubicada en el Distrito Nacional de Santo Domingo.

El influencer, quien reside en una zona rural del país, decidió aprovechar una visita a la capital para salir junto a su madre, su hermana y su padrastro, con la intención de disfrutar un día familiar en una de las plazas comerciales más prestigiosas de la República Dominicana.

El motivo principal del paseo era celebrar el cumpleaños de su padrastro, una figura muy importante en su vida y a quien Samil considera un gran apoyo. Para hacerlo especial, Samil y su madre planificaron una pequeña sorpresa: comprar un pastel y encender una vela simbólica para cantarle cumpleaños dentro del centro comercial.

Sin embargo, lo que debía ser un momento alegre se convirtió en una situación penosa. Mientras encendían la vela, un agente de seguridad del centro comercial se acercó rápidamente, apagó la vela sin mediar palabra y reprendió al grupo de manera que muchos consideraron humillante.

Según testigos y el propio relato del influencer, el guardia actuó con rudeza y sin mostrar empatía por la naturaleza inocente del gesto familiar.

Posteriormente, se supo que el guardia actuó bajo el protocolo interno de seguridad de la plaza, el cual prohíbe encender fuego o velas dentro de las instalaciones, ya que podrían activar las alarmas contra incendios del edificio.

VIDEO

Aunque las normas justifican la acción del personal de seguridad, la forma en que se llevó a cabo fue lo que más indignó tanto a Samil como a los usuarios de las redes sociales.

El video o relato del incidente se volvió viral, generando un intenso debate en plataformas digitales. Numerosos internautas expresaron su indignación y solidaridad con el creador de contenido, considerando que el trato recibido fue discriminatorio y desproporcionado.

Muchos argumentaron que, de haberse tratado de una figura pública más reconocida o de mayor estatus económico, la reacción del guardia habría sido muy diferente, lo que puso sobre la mesa la discusión sobre el trato desigual según la apariencia o nivel social de las personas.

A pesar del mal momento, Samil destacó que lo más importante fue poder compartir con su familia y celebrar la vida de su padrastro, aunque lamentó que un acto tan sencillo y lleno de cariño se viera empañado por una reacción tan dura e innecesaria.

El suceso dejó una reflexión sobre el valor del respeto, la empatía y la sensibilidad humana, incluso en el cumplimiento del deber.